Todos los negocios, una vez han comenzado su actividad, tienen una serie de obligaciones mercantiles y en este artículo vamos a analizar las que son propias de una sociedad limitada.
Cuando se realiza el análisis financiero para crear una sociedad limitada en España y se va a poner en marcha una empresa, siempre se presta mucha atención a la posible rentabilidad y al hueco que se puede hacer el negocio en el mercado.
Aunque lógicamente esto está bien, se suele cometer el error de no preocuparse por las obligaciones mercantiles hasta crear una sociedad limitada online, y lo ideal es tener previstas estas obligaciones antes, para no tener problemas.
Por eso, vamos analizar qué se entiende por obligaciones mercantiles en el derecho mercantil, y cuáles son las obligaciones más comunes que tienen las sociedades mercantiles en sus relaciones con Hacienda y con otras personas y empresas.
¿Qué son las obligaciones mercantiles?
Una obligación mercantil es un vínculo que nace de un acto de comercio, siendo el compromiso que adquiere, por ejemplo, un fabricante cuando vende su mercancía a un minorista, o el que asume un banco al conceder un préstamo a una empresa.
Pero en realidad, lo más importante sería la legalidad que hay detrás de estos acuerdos, puesto que en el día a día de un negocio, no basta con el apretón de manos, por muy honrado que sea el comerciante, la ley exige que ciertos acuerdos se plasmen en documentos concretos.
Así que esta burocracia es la manera de dar seguridad a unas relaciones que, a diferencia de las que tenemos entre particulares, se repiten continuamente, se multiplican y mueven mucho dinero, por lo que hay que llevar la contabilidad correspondiente.
Además, el emprendedor o el empresario que se dedica al comercio responde de lo que prometió explícitamente, pero también de ciertos deberes implícitos que el tráfico económico da por supuestos, como serían la puntualidad en los pagos, o la entrega del producto o servicio en el plazo acordado.
También hay que decir que no todo son obligaciones de dar, o pagar, ya que en el ámbito mercantil, hay muchos compromisos de actividad para los que se necesita tener una conducta activa y prolongada en el tiempo, y cuyo cumplimiento es a veces más difícil de evaluar que el simple pago de una cantidad de dinero.
¿Qué obligaciones mercantiles tienen las sociedades limitadas?
Cuando un emprendedor se decide a constituir una sociedad limitada, lo hace normalmente pensando en el negocio que quiere desarrollar, algo que es lógico, pero una vez que la sociedad está inscrita en el Registro Mercantil y comienza a trabajar, tiene automáticamente una serie de obligaciones que están aparte de su actividad comercial principal.
Como seguramente ya sepas, una sociedad limitada está obligada a llevar una contabilidad ordenada y ajustada a lo que establece el Código de Comercio, la cual tiene que reflejar la imagen fiel del patrimonio, de la situación financiera y de los resultados de la empresa.
Hay que llevar obligatoriamente el libro de inventarios y cuentas anuales, el libro diario y, en el caso de las sociedades, los libros de actas y de registro de socios, aunque ahora se pueden hacer en formato electrónico, más cómodamente.
Además de la contabilidad interna, está la obligación de depositar las cuentas anuales en el Registro Mercantil, donde cada año, en los seis primeros meses desde el cierre del ejercicio, los administradores deben hacer todas las cuentas, someterlas a la aprobación de la junta general y presentarlas para su depósito.
Este es un momento que muchos empresarios viven con cierto agobio, pero que forma parte del ciclo natural de la sociedad, puesto que si no se depositan, se acaba teniendo cerrado el registro, lo que significa que no puede inscribir ningún otro documento, como el nombramiento de nuevos administradores, o aumentar el capital de la sociedad, hasta que regularice la situación.
Las obligaciones mercantiles de una sociedad limitada para con sus trabajadores
Las obligaciones de la empresa son fundamentalmente con los socios, con Hacienda, y con los proveedores, pero a partir del momento en el que se contrata a gente para que trabaje en el negocio, aparece una nueva relación que tiene una particularidad especial, porque no es una relación entre iguales.
La primera obligación y la más evidente, es la de pagar el salario, lo cual parece una obviedad, pero al fin y al cabo, crea la obligación mercantil de transferir una cantidad de dinero cada mes, la cual tiene que pagarse en la cuantía convenida, en la fecha acordada y, además, debe documentarse mediante la nómina, un recibo de salarios que la sociedad está obligada a entregar y en el que se detallan las percepciones, las deducciones y las cotizaciones a la Seguridad Social.
Pero además del salario, la sociedad tiene la obligación de cotizar por sus trabajadores a la Seguridad Social, puesto que este es el mecanismo mediante el cual el trabajador va generando derechos a prestaciones futuras.
Además, otra de las grandes obligaciones tiene que ver con la prevención de los riesgos laborales, puesto que la sociedad debe garantizar la seguridad y la salud de sus trabajadores en todos los aspectos relacionados con el trabajo.
Pero en realidad, si bien estas son las obligaciones mercantiles más comunes y fijas que tienen las sociedades limitadas, puede haber muchas más en función del sector al que pertenece la empresa y la actividad que realiza.
Por eso, si quieres emprender y necesitas asesoría para crear tu empresa y cumplir con todas las obligaciones legales, contacta con nosotros.
