Elegir el nombre comercial al crear una sociedad limitada puede ser, a veces, un quebradero de cabeza mayor que el diseñar la propia idea de negocio, porque para que el nombre de una empresa sea bueno, debe cumplir una serie de condiciones.
Lo peor es que en muchas ocasiones, los emprendedores están decididos a llamar su empresa de una determinada manera, pero al ir a constituir una sociedad limitada exprés, se encuentran con que ese nombre ya está en uso.
Así que este es un tema mucho más importante de lo que parece en la constitución de empresas, que requiere originalidad, pero también, por supuesto, saber cómo comprobar que un nombre está disponible, y las implicaciones legales que tiene su uso.
¿Qué es el nombre comercial de una sociedad limitada?
El nombre comercial de una sociedad limitada es como la firma que la empresa utiliza para darse a conocer en el mercado y distinguirse de las demás, teniendo en cuenta que estamos hablando de una persona jurídica que necesita identificarse de dos maneras.
La primera de estas dos formas de denominación que acabas de mencionar es la denominación social, que es su nombre oficial y figura en su constitución, en el registro mercantil y en todos sus documentos legales, y la otra, el nombre comercial, es el que realmente ve el público.
De hecho, en nuestra experiencia, nos encontramos con frecuencia con emprendedores que creen que, al registrar la sociedad, ya tienen todo resuelto en cuanto al nombre de la misma, y esto no es exactamente así.
La denominación social da personalidad jurídica a la empresa, pero el nombre comercial es el que construye su reputación, el que la gente repite cuando recomienda un producto o servicio. Por eso, elegirlo bien es un paso muy importante, puesto que es una decisión que acompañará a la empresa durante toda su vida.
El nombre comercial puede ser tan variado como la propia imaginación del emprendedor, ya que puede consistir en una palabra inventada, en el apellido del fundador, en una referencia al lugar de origen, o en cualquier expresión mientras que sea un nombre original.
Así que para que ese nombre tenga protección y no pueda usarlo un competidor, conviene registrarlo. En España, el registro de nombres comerciales se lleva a cabo en la Oficina Española de Patentes y Marcas, que es un proceso independiente del registro de la sociedad, aunque muchas veces se tramitan de forma paralela.
¿Qué hay que tener en cuenta a la hora de elegir el nombre comercial al crear una sociedad limitada?
Como es lógico, lo primero que hay que comprobar es la disponibilidad del nombre comercial, puesto que no basta con que a nosotros nos guste cómo suena o que tenga un significado especial para el fundador, hay que asegurarse de que ese nombre no lo utilice ya otra empresa para actividades similares.
En realidad, esta es una cuestión de sentido común, además de por supuesto de respetar la legalidad, y una búsqueda en la base de datos de la Oficina Española de Patentes y Marcas es lo primero que hay que hacer cuando se está pensando en poner un nombre a una sociedad, para evitar problemas y retrasos.
Pero aparte de la disponibilidad legal, está la cuestión de la identidad, porque el nombre comercial va a ser la firma de la empresa y su carta de presentación. Por eso, conviene que se pueda recordar fácilmente, que tenga cierta sonoridad, y que no sea demasiado largo ni complicado de pronunciar.
También hay que pensar en el futuro, porque al crear una sociedad limitada online esta puede empezar con una línea de productos muy concreta, pero quizá con el tiempo diversifique y escale sus oportunidades de negocio, así que si el nombre elegido es demasiado específico, puede acabar resultando un lastre.
Y por supuesto, otra cosa que hay que analizar hoy en día si o si, es la disponibilidad del dominio en internet, porque cualquier negocio, por pequeño que sea, necesita presencia online, y antes de decidirse por un nombre, hay que comprobar si la dirección web correspondiente está libre, y no solo el .com o el .es, sino también los perfiles en redes sociales.
¿Se pueden cambiar los nombres comerciales después de constituir la sociedad?
Entre quienes ya han puesto en marcha una sociedad limitada la duda más frecuente es si existe la posibilidad de cambiar el nombre comercial una vez que la empresa está funcionando. La respuesta corta es que sí, se puede, pero, como suele ocurrir en estos temas, conviene entender bien cómo se hace y qué consecuencias puede tener.
Como ya hemos mencionado, el nombre comercial y la denominación social son cosas distintas, y es importante recalcar esto de nuevo porque la denominación social es el nombre oficial de la sociedad, el que aparece en las escrituras y en el registro mercantil, por lo que cambiarlo lleva consigo un proceso más formal, con modificación de estatutos y nueva escritura pública.
Sin embargo, el nombre comercial, es el que la empresa usa para identificarse en el mercado, y ese sí se puede cambiar con relativa facilidad, siempre que se respeten los derechos de terceros, pero las consecuencias entran más dentro del terreno del marketing y de la relación con los clientes.
Lo más habitual es que, si una sociedad limitada quiere cambiar su nombre comercial, lo primero que haga es registrar el nuevo en la Oficina Española de Patentes y Marcas, que es un trámite similar al que se hizo con el primero.
Hecho esto y una vez concedido el registro del nuevo nombre comercial, la sociedad puede empezar a utilizarlo, pero el nombre antiguo no desaparece automáticamente, si se ha registrado y se ha usado durante un tiempo, puede seguir siendo un activo de la empresa.
Así que si tienes una idea de negocio y necesitas un servicio de creación de sociedades para emprendedores, estaremos encantados de ayudarte con su constitución y si es necesario, con ideas para el nombre comercial de la empresa. Si te interesa contacta con nosotros.
